El arquitecto y diseñador holandés Gerrit Rietveld (miembro del movimiento De Stijl, colaborador de artistas como Piet Mondrian y El Lissitsky; autor de la Schröder House y las sillas ‘ZigZag’ y ‘Red&Blue’, entre otras) creía que la belleza debía ser accesible a todos y que la simplicidad es el sello distintivo del buen diseño.

Llevó esas ideas a la práctica al diseñar la butaca y la mesa ‘Crate’ en 1934, como respuesta a la crisis económica de los años ‘30, y resultó un ejercicio de diseño revolucionario para la época, dado que se basaba sobre los hoy tan actuales conceptos de reciclaje y reuso: la materia prima provenía de cajas de embalaje (crate en inglés).




